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EN MEMORIA DE TRVKO

  • 12 ago
  • 3 min de lectura


EN MEMORIA DE TRVKO UN ARTISTA Y ACTIVISTA PARA LA DEMOCRACIA

 

La noche del 15 de octubre de 2025, un policía infiltrado disparó a Eduardo Mauricio Ruiz Saenz, también conocido como Trvko. En las horas anteriores a su muerte, Trvko había marchado con miles de sus gentes en las calles de Lima para pedir un final a la corrupción desenfrenada y la injusticia. Era un artista, padre, hermano, hijo, asesinado a los 32 años. Y con su asesinato es uno de los más de 50 mártires por la democracia en Perú.

 

LO QUE VINO ANTES: LOS LEVANTAMIENTOS DE 2022/2023

 

Cuando en 2022 el electo presidente Pedro Castillo, el primer presidente peruano de descendencia campesina, fue derrocado, la gente, especialmente en la región del sur de los Andes, se reveló. Hubo bloqueos de carreteras, huelgas y manifestaciones por todo el país durante meses, seguidas de la onda más fuerte y mortífera de represión que el país ha visto en el siglo XXI. Cuando Pedro Castillo se presentó a las elecciones presidenciales el 2021, muchos de los peruanos de contexto campesino —invisibles durante les 200 años de política pública republicana— se vieron representados en un candidato por primera vez. Gente de comunidades remotas viajaron durante horas para llegar a los colegios electorales más cercanos, esperando que esa vez su voto llevaría un cambio real. Así, cuando en menos de un año el congreso decidió ignorar el voto popular para impulsar su propia agenda, la indignación de la gente, especialmente en dichas comunidades, fue enorme y se manifestó en meses de protestas espontáneas y bien organizadas. La policía y las fuerzas militares mataron al menos 50 personas en los 2 meses de diciembre de 2022 y enero de 2023. Desde entonces, la caída de la democracia y el aumento del autoritarismo en Perú, han escalado: tres presidentes diferentes en un año, incrementando la violencia en la calle y las bandas de extorsión que aterrorizan a los trabajadores de Lima y del norte del país, las redes de tráfico de drogas en el sur, los escándalos de corrupción en la izquierda y la derecha, y políticos de izquierdas desconectándose cada vez más de la gente. Mauricio, como muchas personas, llevó su rabia en las calles el 15 de octubre cuando las federaciones de estudiantes, los sindicatos de conductores de buses, y otras organizaciones sociales llamaron a una huelga nacional. Como muchos otros, fue asesinado por un régimen neoliberal dispuesto a aniquilar a cualquiera con tal de mantenerse en el poder.

 

CUANDO LA REPRESIÓN DE ESTADO ESCALA, LA GENTE SIEMPRE SE

ORGANIZA

 

Este sistema tiene raíces en la historia de Perú. En los 80s y los 90s, el país vivió una era de terror, violencia y represión que marcó su gente hasta hoy. La gente, especialmente en las áreas rurales, se encontró en medio de la violencia de grupos comunistas, algunos de los cuales, se volvieron en contra de la población, y la brutal represión estatal que atacó cualquier forma de organización política o social. Las fuerzas militares y la policía cometieron masacres y persiguieron a gente en las universidades, pueblos campesinos, especialmente en el Sur de Perú, donde sucedieron la mayoría de masacres de 2022/23. La consecuencia fue un miedo extendido de cualquier forma de política. Con la presidencia de Alberto Fujimori en 1990 y con la implantación del neoliberalismo, este miedo de los movimientos políticos y organizaciones creció. Pero, tal como enseña nos enseña, las fuerzas democráticas siempre encuentran su camino para organizarse.

 

Trvko formaba parte del Movimiento de hip-hop formado a principios de los 2000s en los vecindarios de Lima. Después de la experiencia de los 80s y los 90s mucha gente perdió la esperanza en el movimiento tradicional de izquierdas liderado por partidos y grupos comunistas. Pero la extensión del neoliberalismo y el imperialismo de Estados Unidos causó una nueva onda de organización social, arraigada en la creación de comunidad. En Perú, especialmente en Lima, también se recordaba lo ocurrido bajo el régimen de Fujimori. Gente joven en barrios de clase baja de Lima, como Comas, San Juan de Lurigancho, San Martín de Porres, formaron colectivos y centros sociales centrados en hacer música hip-hop y ofrecer a la gente joven una alternativa a convertirse en agentes de policía o recurrir a las drogas y al crimen organizado. También se entrenaron para las protestas, aprendiendo cómo auto-defenderse contra la política y cómo desactivar bombas de gas lacrimógeno. Después de su muerte, los medios y la policía intentaron crear una imagen de él como un criminal violento adicto a las drogas para desviar la atención del público para que no exigieran justicia y no hiciesen responsable al Estado del asesinato de Mauricio. Pero no nos dejamos engañar por este tipo de manipulación, y mantendremos vivo su recuerdo. Como con todos los mártires de la democracia en Perú, sabemos que son hijos de esta tierra, de su gente.

 

LA GENTE LUCHARÁ, Y LA GENTE GANARÁ.

 
 
 

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