Guerra Popular Revolucionaria - La experiencia en Rojava y la actual Revolución que tiene lugar en Myanmar
- Lêgerîn

- 14 ene 2024
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«Queridos camaradas de Rojava,
Nos entristece enterarnos de los recientes ataques aéreos dirigidos contra objetivos no militares, incluidas personas e infraestructuras civiles en Rojava. Podemos identificarnos con las dificultades, los sacrificios y la valentía de nuestros hermanos y hermanas de Rojava, ya que hemos soportado la crueldad de una dictadura militar durante más de 70 años.
En nuestro país, la junta militar comete actos terroristas similares. Las escuelas locales, los hospitales, las estructuras religiosas, los campos de refugiados, los pueblos y las ciudadesson frecuentemente el blanco de ataques aéreos y artillería pesada de la Junta, además de que las tropas de la Junta cometen crímenes de guerra contra nuestra población civil.
Debemos seguir marchando juntos/as por la caída de cualquier tirano. Nos solidarizamos con todas las fuerzas revolucionarias del mundo que abrazan la diversidad racial, religiosa y de género.
Garanticemos juntos/as que el poder administrativo de un país esté en manos de su pueblo. Que nuestros objetivos políticos se alcancen al tiempo que sentamos unas bases sólidas para construir una futura unión democrática federal con igualdad nacional, justicia y autodeterminación.»
Fuerza de Defensa de las Nacionalidades Karenni en Myanmar - 15/10/2023
En 2017, el conocido genocidio rohingya consistió en una serie de persecuciones y asesinatos continuos del pueblo musulmán rohingya por parte del ejército birmano. Hasta la fecha, el genocidio ha constado de dos fases: la primera fue una represión militar que tuvo lugar desde octubre de 2016 hasta enero de 2017 y la segunda se viene produciendo desde agosto de 2017. La crisis obligó a más de un millón de rohingya a huir a otros países. La mayoría huyó a Bangladesh, lo que dio lugar a la creación del mayor campo de refugiados del mundo. En agosto de 2018, un estudio estimó que más de 24.000 rohingya fueron asesinados por el ejército birmano y budistas locales desde las «operaciones de limpieza» que habían comenzado el 25 de agosto de 2017.
La historia de Birmania también está marcada por una fuerte presencia de golpes militares y contrarrevoluciones. La formación del Estado y su carácter nacionalista obligaron a los grupos étnicos minoritarios a organizarse y a formar movimientos de liberación nacional.
Las Fuerzas de Defensa del Pueblo son el brazo armado del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), un órgano de legisladores y funcionarios elegidos democráticamente y ampliamente aceptado por la población civil como gobierno legítimo de Myanmar. El 5 de mayo de 2021, el Gobierno de Unidad Nacional formó el brazo armado con jóvenes y activistas prodemocráticos de Myanmar en respuesta al golpe de Estado. A pesar de contar con un gran apoyo del pueblo de Myanmar, la junta militar la designó organización terrorista el 8 de mayo de 2021.
Además de la similitud de ser pueblos minoritarios agredidos y expuestos a las políticas genocidas del estado-nación, el pueblo kurdo y el pueblo birmano luchan en primera línea no sólo por una vida libre en la que se protejan sus derechos y garantías, sino también por una realidad acorde con la ética y la moral humanas, donde se respete la pluralidad, la multiculturalidad y las diferentes creencias de los pueblos del territorio.
Lo más importante es que esos procesos revolucionarios tienen como agente principal al propio pueblo, organizado en comunas, comunidades, centros, organizaciones autónomas. En ambos lugares el motor de la lucha es la juventud y su esperanza en construir otro mundo. Ambas experiencias tienen su proceso ignorado por los medios de comunicación internacionales, ya que tienen lugar en el sudeste del mundo. Más que nunca es necesario sacar a la luz estas luchas y resistencias y mostrar apoyo más allá de la solidaridad.







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