Heval Emine: Un símbolo de la revolución de las mujeres y la unidad de los pueblos
- 2 days ago
- 6 min read
Emine Erciyes formó parte de la YJA Star (Tropas de las Mujeres Libres), del Consejo de Mando HPG (Fuerzas de Defensa del Pueblo), y del Comando Central de la Sede General de la YJA Star, que cayó en 2020 en las Zonas de Defensa Medya. Como mujer turcomana, su lucha representa un símbolo poderoso de internacionalismo y amistad entre pueblos. Çiğdem Doğu, miembro del Consejo Ejecutivo del KJK (Unión de Mujeres del Kurdistan), habló de ella en una entrevista reciente.

Recuerdo a mi compañera, Heval Emine Erciyes, con amor, respeto, y gratitud. Era de Turquía. Cuando se unió al PKK, vivió y encarnó el pensamiento de que la revolución turca y kurda son, de hecho, la misma. En este sentido, nuestra respuesta a su memoria debe asegurar el éxito de una revolución unida y democrática de Turquía y el Kurdistan. Así es como recuerdo a Heval Emine.
La conocí en 1996. Su camino y el mío dentro del partido fueron un poco inusuales. En ese momento, en el PKK había el plan de que las compañeras de Turquía se centrasen más en la revolución turca para construir una nueva formación dedicada a esa lucha. Así fue como el Partido Popular Revolucionario de Turquía (DHB) se fundó: una estructura que unía compañeras turcas que tenían experiencia dentro del PKK, configurada con la perspectiva y las aportaciones de Rêber Apo. A principios de la década de 1990, este esfuerzo organizacional tomó forma bajo el nombre DHB. Heval Emine se unió a esta formación, al igual que yo.
A medida que se desarrollaba el proceso, se llevaron a cabo operaciones. Luego, nos movimos fuera de Turquía y nos unimos directamente a la organización. Ahí fue cuando conocí a Heval Emine durante el verano de 1996. Estábamos en el mismo grupo de entrenamiento: un conjunto de compañeras desde Turquía hasta Kurdistan, aprendiendo juntas.
Vio el Futuro en la Unión de los Pueblos Kurdo y Turco, y Encontró su Camino en el PKK
Con su carácter, encarnó tanto los valores democráticos, éticos y estéticos de la mujer, como el espíritu comunal, la conciencia social, y la ola de resistencia del pueblo turcomano. Aunque estudió en Darüşşafaka, una escuela unida al sistema, sacando notas que le permitirían un futuro brillante, era una persona que no veía su futuro en el sistema, sino en la revolución y en la lucha para los pueblos. Reconocía su sitio, no solo en el pueblo turco o turcomano, sino en la unidad de los pueblos kurdo y turco, y una vez descubrió este camino, lo siguió con todo su corazón. Este espíritu es lo que la llevó al PKK.
Al principio, se unió a través de la formación con base en Turquía. Pero con el tiempo, mantuvo la misma esencia en su mentalidad, en su ideología, en su estrategia de lucha y continuó su camino dentro del propio movimiento del PKK.
Heval Emine era conocida dentro del Movimiento por su elegancia. Era realmente una persona reflexiva y artística en todos los sentidos de la palabra, una mujer con cultura, una revolucionaria con cultura. Así fue como la conocimos desde el principio, y como permaneció hasta el final.
Mantuvo siempre vivo en su interior su espíritu infantil, impidiendo conscientemente dejarlo desaparecer o “crecer”. Al mismo tiempo, profundizó en él, haciéndolo revolucionario, politizándolo, fortaleciéndolo con experiencia en la organización, con la vida en la guerrilla, con la disciplina y la autodefensa. A pesar de todo esto, nunca perdió la inocencia, la alegría y la sensibilidad del espíritu de un niño.
Es realmente difícil describirla. Pero dejó huellas profundas en todas nosotras; no solo entre las camaradas más antiguas, sinó sobre todo entre la juventud. Por eso es tan difícil ponerlo en palabras. Era, sencillamente, diferente.
Una Compañera Que Dio Significado a Cada Relación
Su consciencia ideológica, su curiosidad, su búsqueda de significado constante, su esfuerzo para entenderse a sí misma como mujer…
Escribía diarios. Los compartíamos incluso cuando estaba escribiéndolos, intercambiando notas, a veces leyéndonoslos la una a la otra. En esos diarios, había siempre una pequeña búsqueda: el esfuerzo de una mujer para descubrirse a si misma; lo que Rêber Apo llama xwebûn, redefinir su propia existencia, recrearse conscientemente en función de la lucha. En este sentido, Heval Emine era una persona que invertía mucho en sí misma, pero no sólo. También valoraba mucho y se esforzaba por sus compañeras, creando significado en cada relación de la que formaba parte.
Incluso ahora pienso en ella de esta forma. Era una compañera en la que me sentía reflejada mientras aún vivía. Siempre había algo en ella: una alegría, un tipo de amor. En su actitud hacia la vida, en la forma en que actuaba, en la forma que hacía su trabajo, en la forma que hablaba a otras compañeras, incluso en la forma en que saludaba a los demás, siempre había alegría, siempre había amor. Tenia una energía especial. Y creo que esa energía venía directamente de su búsqueda por la verdad y por el significado.
Podía Actuar Libremente; Una Compañera Que Podía Romper Sus Propias Cadenas
Su forma de dar significado a la vida no era científica, era diferente. Por ejemplo, estaba realmente interesada en la física cuántica, tratando de entender la verdad a través de la teoría cuántica. Pero también a través del arte, el teatro, la música, la danza…
Como mujer revolucionaria, tenía una personalidad libre. Donde muchas de nosotras actuábamos de forma más conservadora, ella podía actuar libremente. Bailar, leer poesía, moverse sin cohibirse en el escenario; era realmente otro nivel. En este sentido, Heval Emine fue una compañera que rompió sus cadenas.
Como he dicho, quizás su vena artística se unió con su espíritu de resistencia y encontró una harmonía poderosa con la realidad de la guerrilla que surgió en el Kurdistan. Veo muy importante describir a Heval Emine de esta forma. Porque a veces, la revolución y la vida revolucionaria son entendidos únicamente en formas rígidas. Dentro del PKK, Heval Emine fue una fuente de inspiración en este sentido. Con su carácter como mujer, sus rasgos artísticos, sus cualidades como comandante de guerrilla, como miembro del liderazgo de la PAJK, como miembro del comando central, como una mujer líder, destacó expresando su propia identidad, convirtiéndose en xwebûn. Así es como creo que es importante entenderla.
Y por supuesto, también era una compañera que debe ser leída junto con su identidad turcomana. En si misma llevaba los valores incorruptos, no-estatalistas, comunales y colectivos del pueblo turcomano. Ese espíritu es lo que la conectó al PKK. Preservando la esencia de la feminidad y personificando la parte comunal y resiliente del pueblo turcomano, encontró su camino en el PKK.
Su Vínculo Con El Zagros Era Especial
Su conexión con la región estaba en el mismo nivel que el amor. No fueron únicamente trabajos ordinarios, o estar en un sitio; ella le daba un significado profundo. Especialmente en el Zagros, su relación con las montañas y la naturaleza era extraordinaria. Describirla solo como “ecológica” sería demasiado poco. La forma en que trataba los árboles, las flores, los animales; era la misma forma en que daba significado a las relaciones humanas, la misma forma en que representaba la revolución con valores éticos y estéticos. Su vínculo con los árboles, y especialmente con las flores, era impactante.
Tenía un amor especial por los narcisos. Las montañas del Kurdistan son bonitas, hacen felices a las personas. La relación de Heval Emine con la naturaleza era también así: la veía como algo vivo, le hablaba, le daba su amor y lo recibía de vuelta.
Hay mucho que decir sobre heval Emine. En el fondo, era una mujer revolucionaria, una compañera que vivía la esencia comunal de la mujer en su máximo esplendor. Honrar su memoria es necesario para fortalecer y socializar la revolución de las mujeres.
Al mismo tiempo, en su memoria deben entenderse la revolución turca y kurda como una revolución unida y democrática, para asegurar su prosperidad. Servir a la revolución de las mujeres y la unificación de las revoluciones turca y kurda es la forma de honrarla.
Nuestra promesa para ella estará basada en esto. Este es el valor que le doy al tiempo que he pasado con Heval Emine. Pero, desde el punto de vista organizativo, estamos todas en deuda con ella. Nos esforzaremos por estar a su altura.