Mujer, comuna y el nuevo socialismo
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Abdullah Öcalan
Primavera 2025
El siguiente texto es una compilación de fragmentos de las perspectivas de Abdullah Öcalan escritas para el 12º Congreso del PKK, celebrado del 5 al 7 de mayo de 2025, en las montañas libres del Kurdistan. Estas perspectivas representan la introducción para el “Manifiesto para la Sociedad Democrática”, que pronto será publicado, y donde se desarrollan en profundidad los temas abiertos aquí.

La mujer recoge plantas, el hombre caza — mata seres vivos. La guerra es la muerte de seres vivos. Matar animales es asesinato. La mujer que construye una vida social en torno a semillas de plantas es una cuestión completamente distinta. El hombre fortaleciéndose a si mismo matando es una cuestión completamente distinta. Profundizaré en esto más adelante. Uno se convirtió en la sociedad actual impulsada por la masacre; la otra aún intenta mantener la sociedad unida. Por eso, la cultura de mantener la sociedad viva está basada en una sociología que se desarrolla alrededor de la mujer. Una sociedad centrada en la guerra —es decir, en el saqueo— es una sociedad dominada por el hombre. Su negocio es la plusvalía. Marx lo vincula a la formación de clase, pero no es ni necesario. Una vez que comienza a surgir la posibilidad de obtener plusvalía en torno a la mujer, surge una sociedad basada en las plantas y un aumento nutricional, y el hombre pone su mirada en ello. Él caza animales, sí, pero entonces también arrebata la comida que la mujer recoge. Él se apropia del alimento y también de la mujer. Así es como empieza la historia. Mata dos pájaros de un tiro.
Sí, la mujer ha construido la sociedad, ha establecido el hogar. La mujer alimenta a su descendencia. Hay un clan de mujeres, una sociedad de mujeres. Ella ha llegado al estatus de diosa y ha gobernado la humanidad durante 30.000 años. Entonces, el hombre-cazador crea un grupo especial, un tipo de club de fraternidad masculina. Un grupo de cazadores se forma; matan animales primero, y si tienen éxito, celebran un festín. Pero entonces ven que la mujer está plantando trigo, cebada, lentejas – y estableciendo aldeas desarrolla la sociedad que llamamos el Neolítico. Ella construye hogares. Lo hace porque alimenta y protege a los hijos, tiene hermanas que son como tías y hermanos que son como tíos. Hay niños, es un clan. Pero ella está creando, inventando. Inanna le dice a Enki: «Has robado cientos como yo». Eso quiere decir que hay cientos de instituciones artísticas creativas, y ella dice: «Yo fui su creadora, de todas ellas, y ahora tú reclamas la propiedad». Dice ella en la epopeya: «Dices que tú las creaste, pero mientes». «Yo las creé, tú te estás apoderando de todas ellas, de todas esas mujeres». Esa es la expresión mitológica. Se lo dije a mi manera y lo desarrollé más a fondo. Así es como analicé la Épica del Gilgamesh. Y cuando se trata del problema fundamental: el hombre, apoyándose en este club de cazadores, ataca a la sociedad centrada en las mujeres. Aquí es donde el problema empieza. ¿Es verdad? Sí, es verdad. Lo vemos empezando con Riha (tr. Urfa), y está expandido. A través de la institución del matrimonio, el hombre poderoso mata cada día. La siguiente fase es la de la propiedad. No nos olvidemos —el confinamiento en la casa es una ideología peligrosa. Una cuestión profunda. Como he dicho antes, es donde los problemas realmente empiezan. Es la raíz de la emergencia de clase, el estado. Y es donde el hombre lo orquestra todo. El hombre lidera la revolución aristocrática, la revolución burguesa — pero todo gira en torno a la esclavización de la mujer. Una vez el estado está instaurado, no hay ningún poder capaz de restringir al hombre. El estado expresa el poder masculino ilimitado. El hombre queda marcado por él.
Si pierdes libertad de pensamiento, inevitablemente perecerás. Por eso, nuestra nueva emergencia — el nuevo socialismo, la nueva identidad kurda, la nueva libertad kurda — se desarrolla en esta base. Es una fuerte crítica a la civilización, a la modernidad, y a la esclavitud femenina, y está mostrando gran progreso en nosotras. Podemos superar el problema a un nivel individual, y progresar colectivamente también. Para mí, esta es nuestra mayor contribución al socialismo. Dije estas cosas como introducción al tema de “la socialidad y los problemas de las mujeres”.
LA DICOTOMÍA DE ESTADO Y COMUNA EN LA SOCIEDAD HISTÓRICA
El materialismo histórico tendría que reemplazar el concepto de lucha de clases por el concepto de “comuna”. ¿No es ésta no solo una aproximación realista, además del camino más saludable hacia al socialismo dentro de la sociología, a través de la libertad de pensamiento y acción? En lugar de definir el materialismo histórico y el socialismo basados en el conflicto de clases, creo que es más preciso basarlos en el dilema entre el estado y la comuna. Creo más apropiado revisitar el marxismo e implementarlo a través de este concepto. En otras palabras, la historia no es una historia de guerra de clases, sino un conflicto entre el estado y la comuna. La teoría marxista del conflicto basado en la división de clase es la principal razón del colapso del socialismo real. Ni siquiera necesita críticas. La causa principal se basa en la tentativa de construir sociología basada en la división de clases. Entonces, ¿qué significa el dilema entre estado y comuna como reemplazo de esta división? Es una valiosa observación — bien conocida, pero aún no sistematizada. Lo que hago aquí es un análisis sistemático. Quiero resolver el materialismo histórico en este marco conceptual. Es más, pretendo fundamentar el socialismo contemporáneo, no en una dictadura del proletariado, sino en un conjunto de conceptos que organice la relación entre el estado y la comunalidad. Tengo el fuerte presentimiento de que esto dará resultados muy constructivos y llamativos.
Baso esto en la idea de que la sociedad es esencialmente un fenómeno comunal. Antes he definido el clan, que es una forma de socialidad. Socialidad significa comuna. Comuna primitiva significa clan. Específicamente, en relación con el concepto de comuna, según lo que entendemos, es necesario analizar el auge cultural en la región de la Mesopotamia y los orígenes de la sociedad sumeria– esto es, los cimientos en que el estado, la ciudad, la propiedad, y la clase emergieron.
Poner el estado primero es preciso, pero también lo es poner la comuna. ¿Dónde queda entonces la socialidad? La sociedad es la base. Porque hasta alrededor del 4000 a.C, la forma dominante de desarrollo social era el clan. También lo puedes llamar aşîret[1] o tribu. Un aşîret es, de hecho, una unión de comunas. La tribu es una comuna. La familia aún no se había formado.
El líder de la tribu genera el estado y los miembros de la tribu, cuyos intereses han sido dañados, forman la comuna. Esta es la verdad. Es muy simple. No he hecho un gran descubrimiento aquí. Marx lo llama un descubrimiento científico, pero es solo historia. La formación y el desarrollo de la clase trabajadora no crearon maravillas ni grandes avances científicos; es una cuestión simple. El opresor de la tribu se convierte en estado, el jefe del clan o quien sea el líder se convierte en el gobernador, y los miembros ordinarios continúan como comuna, y después como familia. Los que están arriba se convierten en la dinastía estatal. Los que están abajo siguen siendo la tribu oprimida —y cuando hay un estado, hay una tribu oprimida. Así es como la división empieza. La afirmación del marxismo de que el proletariado surgió de esta manera o se desarrolló de aquella otra me parece un poco forzada.
El capitalismo surgió como una forma de explotación junto con su hegemonía, la cual se volvió dominante en todo el mundo. Sus raíces se remontan a la sociedad sumeria. Esta es la historia de la formación del estado— el estado esclavista, el estado feudal, el estado capitalista. Pero realmente no deberíamos interpretarlo de una forma tan directa. La pregunta importante es: ¿dónde está la comuna?
Hacia el final de su vida, Marx se centro en la Comuna de París, donde mucha gente que conoció murió —se dice que unos 17.000 comunalistas fueron asesinados. En su memoria, él elaboró una evaluación de la Comuna de País. Abandonó el Capital porque sus predicciones habían sufrido un golpe duro. En mi opinión, tuvo un colapso interno y entonces puso su atención en la idea de la comuna. Usó el término comuna más que el de clase. Kropotkin critica Lenin con el argumento “No destruyas los Soviets” — los Soviets son esencialmente comunas. Pero Lenin prefirió el estado, y con el programa NEP, Stalin llevó las cosas a extremos terroríficos.
Por último, mi visión es que esta distinción fue muy válida históricamente: el materialismo histórico no es una historia de guerra de clases— o, mejor dicho, no es una guerra— sino la historia de un dilema entre la comuna y el estado. Toda la historia se reduce a esto, especialmente la historia escrita. Se estableció en Sumer, y ahora estamos viviendo su pico en Occidente.
De hecho, la comuna es una gran forma de socialidad —el clan, incluso la familia es una comuna— pero se ha debilitado y ha sido vaciada. Los municipios han quedado vacíos; quedan restos de tribus y clanes, pero también ellos han quedado vacíos.
El concepto de sociedad moral y política es otra forma de expresar la comuna— cómo la comuna encuentra expresión en contra del estado. El lenguaje de la nueva era de paz será político. Defenderemos la libertad de la comuna. Como el nombre sugiere, estamos abandonando la condición del estado nacionalista y sus conceptos, y en su lugar, priorizando conceptos éticos y políticos basados en la comuna. La llamábamos sociedad moral y política, pero este es el nombre de la comuna liberadora. Es ética y política, ni siquiera legal. Claro, hay leyes que se desarrollaran, como las leyes municipales. Querremos encontrarle expresión en la ley; esto será una condición y un principio para nosotros. El término más científico para esto es libertad comunal.
De ahora en adelante, seremos comunalistas. Reemplazar el concepto de clase por el de comuna es más impactante y científico. Los municipios aun son comunas. También tenemos el “kom” [2]. ¿No hay moralidad ni ética? Claro que las hay. La comuna funcionará más a través de la ética que a través de la ley. La comuna es también una democracia. Lo “político” es expresado a través de política democrática. Comuna es un nombre, ético y político son adjetivos. Comuna es ética y política— una es un nombre, las otras, adjetivos. Llamamos a esto la revisión del marxismo más profunda. Reemplazamos el concepto de clase con el de comuna.
La crítica de Kropotkin a Lenin es correcta. La crítica de Bakunin a Marx también lo es. Son incompletas pero válidas. El marxismo debe ser objecto de crítica en este punto. Si Marx hubiera entendido a Bakunin, y Lenin hubiera entendido a Kropotkin, el destino del socialismo se hubiera desarrollado de forma muy distinta. Como fallaron en sintetizar estas ideas, el socialismo real se desarrolló como lo hizo.
[1] Agrupación de diferentes tribus o clanes, no hay traducción directa al español.
[2] La palabra kurda “kom” puede ser entendida como “grupo” o “colectividad”, y comparte la misma raíz proto-indoeuropea que la palabra latina “cum”, que es la base para las palabras en español “comunidad” o “comuna”. Se utiliza a menudo para describir una comunidad o una agrupación de gente que se juntan o comparten una identidad comuna.



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