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Espíritu Juvenil Revolucionario Internacional y Confederalismo Democrático

Extractos del "Manifiesto del Movimiento Juvenil Revolucionario de Kurdistán"



1. El Confederalismo Democrático de la Juventud no es una organización paraguas, ni una plataforma, ni una alianza de diferentes frentes, sino un sistema social integral. Puede haber organizaciones, plataformas, asociaciones y alianzas dentro de él, pero el Confederalismo Democrático de la Juventud va más allá de todo eso. Es un sistema juvenil en el que encuentran su expresión las actividades sociales, políticas, culturales y todas las actividades fundamentales de la juventud.

Podemos describir el Confederalismo Democrático de la Juventud como una estructura no estatal para la organización de la vida cotidiana de todos los círculos juveniles de la sociedad.


Es la base de un modo de vida antiestatal para la juventud. El frente juvenil organiza actividades medioambientales, educativas, sanitarias, deportivas, políticas y culturales en el Confederalismo Democrático de la Juventud. Hablamos de Confederalismo Democrático de la Juventud en relación con la estructura en la que el frente juvenil construye la vida social. En este sentido, se trata de un proyecto amplio y profundo en el que confluyen jóvenes de los barrios, jóvenes trabajadores, desempleados y jóvenes estudiantes; en el que tienen cabida decenas de federaciones, cientos de asociaciones, miles de municipios y consejos, diversos órganos de prensa y centros culturales.


Uno de los objetivos centrales del Confederalismo Democrático de la Juventud es transformar a amplias masas de jóvenes en sujetos conscientes.


No es posible organizar a toda la juventud y a toda la sociedad con un solo tipo de modelo organizativo. Para que esto fuera posible, la sociedad y la juventud tendrían que ser homogéneas, cosa que nunca han sido. Por lo tanto, es necesario dar cabida a muchos tipos y formatos diferentes de organizaciones. Hay que dar a la juventud la oportunidad de crecer en el sistema democrático confederal. La vanguardia ideológica, al igual que la organización de cuadros, debe estar abierta a unidades flexibles que aborden diferentes áreas de interés, capacidad y necesidad. Desde organizaciones culturales, artísticas, sociales e industriales hasta unidades temporales o permanentes, todo tipo de organización juvenil debe estar representado.


La sociedad es compleja y tiene múltiples capas, sería inútil y erróneo abordar esta diversidad con una sola forma de organización.


Al igual que la sociedad en general, la juventud también se compone por una diversidad de capas, y como tal sólo puede organizarse mediante una amplia variedad de enfoques. Con esta forma de organizarse, el Estado puede ser superado y dejado atrás, y las personas pueden encontrar su lugar en el tejido social e institucionalizarse. Si la juventud no establece un sistema confederal de este tipo para la organización de sus actividades fundamentales, no se salvará de cometer el mismo error que la izquierda estatista. En consecuencia, se trata de una tarea inaplazable.

2. Komalên Ciwan, como organización confederal dirigente de la juventud apoísta, tiene como objetivo desarrollar organizaciones en todos los ámbitos que transformen el potencial de la juventud en una fuerza, derrocando las estructuras estatales clasistas y construyendo una sociedad comunitaria democrática.


Reconoce que el colonialismo y el capitalismo son los principales problemas de la juventud.


Trata de ganar fuerza para cumplir su misión pionera en la construcción de la sociedad democrática comunitaria transformando, sobre todo, a la juventud de Kurdistán, pero también a otros círculos juveniles de las sociedades vecinas, en una fuerza eficaz en favor de la libertad, reuniéndolos en organizaciones. Su objetivo central es hacer que estas organizaciones sean eficaces en todos los ámbitos de la vida. La política de Komalên Ciwan se expresa en el desarrollo de academias juveniles de pensamiento libre como contrapartida a las instituciones educativas del sistema capitalista, que deslumbran la conciencia y se basan en la memorización; el desarrollo de cooperativas de trabajadores y trabajadoras, en las que la producción colectiva y la distribución equitativa sean entendidas como su base constitutiva, como contrapartida a la gestión de dependencia económica de la juventud; así como el desarrollo de espacios de comunalismo democrático para crear una nueva sociedad mediante la difusión de organizaciones políticas en las que la juventud tome y aplique las decisiones que le conciernen. En el marco de la estructura organizativa del Confederalismo Democrático de la Juventud, también debe abordarse el problema de la transformación de las masas. Es el factor más importante que determinará el éxito o el fracaso del grado de organización del Confederalismo Democrático de la Juventud. Sabemos muy bien, por las lecciones que hemos aprendido de la historia de nuestra lucha, que ser una fuerza significa organización.


El grado de organización convierte al individuo y a la sociedad en una fuerza.


Esto se aplica aún más a la juventud. La organización del movimiento juvenil es su fuente de fuerza. Cuanto mejor organizada esté la juventud, más fuerte será y más conciencia tendrá. Con respecto a este punto, es importante que toda la juventud participe de alguna manera en el Confederalismo Democrático de la Juventud, que todos estén organizados y que nadie se quede atrás.


Este ideal, el de no dejar a ningún joven sin organizar, no debe verse como un planteamiento utópico.


El Confederalismo Democrático de la Juventud -con una praxis determinada- puede incluir a todos los jóvenes una vez que se haya determinado la forma en que se haya de organizar los diferentes círculos y se hayan analizado los problemas y las contradicciones de estos círculos. Ese potencial organizativo existe.

3. Es importante que, con la creatividad y las soluciones sugeridas para el Confederalismo Democrático de la Juventud en Oriente Medio, el levantamiento regional de la juventud alcance un sistema de continuidad en las instituciones para asegurar la unidad regional de la juventud revolucionaria.


Esta estructura permite al movimiento juvenil revolucionario de Kurdistán formar alianzas con las organizaciones juveniles de sus sociedades vecinas.


Especialmente con los movimientos juveniles socialistas de izquierda en Turquía, y para empezar a construir sus propias afiliaciones. Para formar una plataforma común, puede unirse con otras estructuras juveniles de izquierda, y con todos los luchadores del Parque Gezi que se distinguen de la izquierda cercana al ejército kemalista. A través del papel pionero de una Conferencia Democrática de la Juventud de Oriente Medio, puede volcarse cada vez más en la búsqueda de una unidad confederal en todo Oriente Medio. A este respecto, el surgimiento de una búsqueda de salida del capitalismo y la resistencia de la juventud en Oriente Medio, especialmente la Primavera Árabe, pueden utilizarse como una ventaja. Es una realidad innegable que una buena valoración de esta ventaja y oportunidad podría resultar pionera y crear nuevas bases.


También hay muchas bases de este tipo para establecer alianzas a nivel internacional.


La creciente intensidad del movimiento estudiantil en Chile, la organización juvenil del movimiento de los Sin Tierra en Brasil, los movimientos juveniles en Argentina, Cuba, Venezuela y Paraguay, la Juventud Zapatista en México, la Juventud de las FARC en Colombia, las actividades de la Juventud Antifascista ampliamente extendida por toda Europa, la Juventud Vasca y Catalana en el Estado español, la Juventud Corsa en Francia, las organizaciones de la Juventud Antifascista en Ucrania y la creciente intensidad de los movimientos juveniles contra la globalización en todo el mundo, contienen un potencial -que no debe ser subestimado- para una juventud revolucionaria internacional.


Esta es la mayor utopía para el movimiento juvenil revolucionario de Kurdistán: nunca alejarse de sus sueños, unirse con todos estos innumerables movimientos y grupos de oposición, con énfasis en el anticapitalismo, para crear el espíritu juvenil revolucionario internacional con una segunda revolución de 1968.


Si esta postura y este esfuerzo organizativo se muestran con sinceridad, la Juventud Apoísta de Kurdistán será la fuerza motriz de la lucha juvenil democrática revolucionaria, y un ejemplo paradigmático del potencial de los movimientos juveniles, no sólo en toda la región, sino en todo el mundo.

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