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¡participa en la larga marcha internacionalista 2023 por la libertad de Rêber APO!

Para participar escribe un e-mail a:

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Han pasado más de 23 años desde que Abdullah Öcalan fue secuestrado, el 15 de febrero de 1999, como parte de una operación de los servicios secretos que violaba la ley internacional. Prácticamente aislado del mundo exterior, ha estado desde entonces en confinamiento solitario en la isla prisión de Imrali.

Desde 2011, el estado turco ha violado de manera continuada sus derechos como prisionero, denegando a sus abogados las visitas o el contacto con su cliente, y desde 2015 se ha denegado también el acceso a la prisión de Imrali, dónde sólo está él, a las delegaciones políticas y a su familia. Las condiciones de confinamiento en solitario impuestas a Abdullah Öcalan son únicas en el mundo y son contrarias a todas las convenciones internacionales de protección del derecho de los prisioneros.

Independientemente de la indiscutible posición clave que Abdullah Öcalan tiene en la solución de la cuestión kurda, el aislamiento y el sistema de desgaste de la prisión de Imrali se sigue manteniendo, torpedeando deliberadamente la solución a la cuestión kurda y al conflicto en Oriente Medio. El estado de salud y las condiciones de encarcelamiento de Abdullah Öcalan tienen una influencia directa en el curso de la guerra y un endurecimiento de las condiciones de encarcelamiento puede ocasionar una escalada directa del conflicto armado. El relajamiento de las condiciones de prisión o su libertad podrían tener una influencia positiva y estabilizadora en la región y sería una contribución definitiva a la resolución pacífica de los conflictos existentes.

 

A pesar de las indescriptibles condiciones de su confinamiento en solitario, él nunca ha abandonado la esperanza de una resolución pacífica de los conflictos en Oriente Medio. Durante diversos años, Öcalan negoció con el gobierno turco una solución democrática para la cuestión kurda. En 2005 i 2006 unos 3,5 millones de kurdos firmaron una petición afirmando que consideraban a Abdullah Öcalan su representante político. De nuevo, en 2015, unos 10,3 millones de firmas pedían su libertad.

Las condiciones de su confinamiento en solitario no tienen ninguna base legal y el hecho de que no se pueda tener información de su estado de salud es causa de preocupación para millones de personas. Por tanto, des del 6 hasta el 11 de febrero queremos salir a la calle, juntos por la liberación de Abdullah Öcalan.

¡Por el fin de la guerra, el aislamiento y la persecución política – por la paz, la libertad y la democracia!

¡Ven a la Larga Marcha 2023!

Información breve:

  • Encuentro el 4 de febrero en Ginebra

  • Conferencia Internacional y intercambio conjunto.

  • Larga Marcha del 6 al 11 de febrero.

  • Gran manifestación en Estrasburgo el 11 de febrero.

  • Calzado cómodo y ropa de abrigo recomendados para la marcha. Es necesario llevar saco de dormir.

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